La Unión Democrática de Estudiantes (UDE), grupo quizá vinculado a Nuevas Generaciones, anda preocupada porque el término Euskal Herria invade los libros de texto de las Vascongadas. Piden al PSE y al PP vasco, únicos garantes de la vigencia de la Constitución Española en las provincias traidoras, que “desaparezca” ese término innombrable de la faz de la tierra. Y ahí van los argumentos:
Nuestra Constitución no reconoce entidad alguna, ni política ni cultural ni lingüística, que englobe a Navarra y a tres provincias incluidas en la soberanía de la República francesa, donde el vascuence no es lengua oficial.
En efecto, la Constitución no recoge el término Euskal Herria, ni siquiera como entidad lingüística y cultural. Es más, tampoco recoge los términos hispano, hispánico e hispanidad. Por tanto, además de mostrar mi firme adhesión a la petición de la UDE, exijo que se ponga fin al inconstitucional Día de la Hispanidad, al infame Diccionario Panhispánico de Dudas y a todas aquellas realidades que en su denominación lleven, en alguna de sus formas, el término hispano.