El Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea ha confirmado la ilegalidad de las vacaciones fiscales vascas, una serie de ayudas tributarias que se concedían en Euskadi a las nuevas empresas, ayudas que nos han hecho asquerosamente ricos durante una larga década. En La Rioja ya han descorchado la botella de vino (de Rioja Alavesa): como en Euskadi no van a encontrar regalos fiscales, miles… millones de empresas decidirán dar a luz en Logroño, en Santo Domingo de la Calzada o en Calahorra (que parece Washington).
Los tribunales están muy entretenidos en solucionar minucias que acaban en titulares rimbombantes. Mientras, muchos chorizos, que diría Guerra, pasean con sus trajes de Milano o Armani, según la categoría del embutido; los disturbios aislados de Pozuelo de Alarcón acaban con 20 detenidos que corretean de nuevo por las calles, a la espera de una multa de la que su Visa se carcajea; a la Audiencia Nacional le toca repetir curso, pese a la mejoría: le han quedado 1.793 sentencias por ejecutar en 2008.
Habría que pensárselo dos veces antes de decidir a quién retirar las vacaciones.