Es una mezcla de katxi borroka y mangui borroka, pues la mayoría de participantes habían acudido a las fiestas y habían tenido un consumo desmedido de alcohol.
Palabras de Rodolfo Ares, consejero de Interior del Gobierno Vasco. Primero, una observación: ¿cuántos controles de alcoholemia se realizaron después de los incidentes en Lekeitio? Parece muy aventurado asegurar que hubo mucho borracho, sin más argumentos ni pruebas, como si la embriaguez fuera la única justificación de los atentados contra la propiedad.
Resulta preocupante que, de un tiempo a esta parte, se llame borroka a cualquier disturbio que implica jóvenes, botellas y contenedores (o coches) quemados. Preocupante e irrespetuoso. Si todas las denominadas borrokas tuvieran el castigo penal de la kale borroka, desaparecerían a la velocidad que aparecieron. La imbecilidad se cura de un susto.