Cuando sea mayor me uniré a un partido político y pisaré las cabezas de mis compañeros hasta llegar a un puesto con responsabilidades; cobraré comisiones, pongamos, por recalificar el suelo, por permisos de obra y por lo que se tercie; después, tras ganarme la confianza del sector privado, formaré parte de, pongamos, el consejo de administración de una aseguradora; después de arruinarla, me iré cobrando unas primas escandalosas; con el dinero fresco en el bolsillo, fundaré, pongamos, una caja de ahorros con la que financiaré la construcción de un aeropuerto en mitad de la nada y…
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